El efecto del elogio en los niños

Los elogios son aquellos reconocimientos que recibe el ser humano de acuerdo a sus méritos o cualidades, suelen expresarse de forma verbal. Para algunos especialistas hacerlo de manera constante es indebido, por que fomenta la creencia de que se merecen ganar o merecer todo.

Otras afirman que no hacerlo es contraproducente, porque todo esfuerzo no valorado incita al desánimo y la desmotivación. Entonces entramos en un punto sin equilibrio. Es mejor hacerlo o no, ¿cuál es la cantidad de elogios que se deben hacer? y si se hacen. ¿Cuándo?

Los elogios pueden tener un efecto positivo en los niños, ya que su manera de pensar y actuar se va a ver influenciada por la motivación a continuar haciendo sus actividades de manera exitosa, así como de buscar estrategias para vencer cualquier obstáculo que se les presente.

No se va a negar que algunas formas de elogiar pueden llegar a ser contraproducentes, ya que pueden causar el efecto contrario a lo que se desea. Es por ello que la atención adecuada y el estar preparados antes de hacer un elogio es importante.

¿Qué tipos de elogios se debe hacer?

Debemos recordar que todos los excesos son malos, por eso debe haber un equilibrio entre lo que vemos y escuchamos con lo que vamos ha decir y cómo. Los niños son los suficientemente inteligentes para reconocer si un elogio está hecho con la mejor de las intenciones.

El ser específicos es la primera opción, por ejemplo, felicitarlos por ser pacientes al momento de esperar su turno para un juego u otra actividad, le permitirá reforzar que la paciencia se debe cultivar y que le va a generar tranquilidad e inclusive oportunidades para reaccionar.

La sinceridad es otro punto a destacar, ya que podemos crearles expectativas poco realistas, pero a su vez, pueden llegar a pensar que nuestra credibilidad y sinceridad no son lo suficientemente confiables para ellos, ante cualquier situación que se les presente.

La claridad de que motivó el elogio le permite al niño sentirse seguro de lo que está realizando, y que si debe ser corregido, aceptará la misma de forma acertada. Esto minimiza la presión que pueda estar sintiendo, pero enfatiza sus acciones positiva y el progreso.

¿Cómo hacer elogios efectivos?

Los elogios son una de las mejores herramientas que tienen padres y maestros para reforzar las actividades, actitudes y hasta destrezas en los niños. Hacerlo de manera efectiva creará en ellos la posibilidad de mejorar en sus propios esfuerzos

Les permitirá hasta sentirse seguros, un cerrajero de Barcelona puede enseñarnos como mantener la seguridad adecuada para estar tranquilos.  Bien administrados los elogios van a permitir llegar al corazón del niño, destacando y notando que sus esfuerzos son notorios y valen la pena.

El agradecimiento va a generar en ellos el sentimiento de sentirse valorados, y que sus esfuerzos son recompensados con una buena reputación. Recibir palabras de aliento les permitirá esforzarse aún más si en algún momento no  logran aquello por lo que se esforzaron.

Por eso hay que ser observadores, sensatos y sinceros, para influir de manera positiva al elogiar a un niño.

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